El Fitbit Air llegó este mes. Sin pantalla. Pulcro. Una amenaza genuina para Whoop, tal vez incluso para Apple Watch en su propio carril. Google debería estar descorchando champán.
¿En cambio? Caos.
Google retiró la antigua aplicación de Fitbit. Lo reemplacé con Google Health. Carga pesada de IA. Menos flexible. Una decisión que ha provocado una tormenta entre las personas que han usado una banda elástica en sus muñecas durante más de una década.
La reacción es fuerte
“Gracias Google por arruinar el bit de Fit”
Una publicación en Reddit. Casi 2.000 personas estuvieron de acuerdo. El autor canceló su suscripción premium. Ahora mismo. Quieren que les devuelvan su dinero. La sensación es que nadie pidió esto. Nadie.
No se trata sólo de orgullo. La nueva interfaz parece incorrecta. Menos intuitivo. Más difícil de personalizar. Los usuarios informan que faltan datos. Las estadísticas específicas del sueño desaparecieron. Los desafíos dentro de la aplicación se han desvanecido en el aire.
¿IA o molestia?
También están las funciones de IA. El entrenador de IA vendría, todo el mundo lo sabía. Google lo probó dentro de la antigua aplicación de Fitbit por un tiempo. ¿En aquel entonces? Podrías apagarlo. Tenías el control.
Google Health cambia esa ecuación.
Otro Redditor enojado, respaldado por 1200 votos, detalló la frustración. Obtuvieron una vista previa de la actualización. Lo odié después de una semana. Géminis, el modelo de IA detrás de esto, se sintió destrozado en ese momento. ¿Ahora? Parece sin cambios. No preparado.
El usuario hizo una buena pregunta: “¿Por qué ahora debo desplazarme por los párrafos de ‘AI slop’ en cada pestaña sólo para encontrar los datos reales de mi entrenamiento?”
Es una queja justa. ¿Por qué enterrar la aguja en más que un pajar, sino en un montón interminable de basura digital?
Las reseñas de estrellas desaparecen
Las reseñas de Google Play han recibido una paliza. El sentimiento está unificado en su negatividad. Un usuario le dio cero sobre diez. Llamó a toda la experiencia basura. Exigió que le devolvieran la aplicación anterior. Otro notó la pérdida del seguimiento del estrés. No más visibilidad cruda de la actividad diaria. ¿Su conclusión? Compra un Apple Watch.
Así de simple.
Google sabe que la sangre en el agua es real. Están reaccionando. Al menos eso dicen serlo.
¿Hay alguna solución?
La empresa dice que el trabajo ya está en marcha. Existe una hoja de ruta. Se prometen correcciones de errores y mejoras. El sitio de soporte enumera estos cambios, que se implementarán a partir de esta semana.
Podría ayudar. O podría ser demasiado tarde para aquellos que ya han apretado el gatillo del nuevo hardware.
Por ahora, las acusaciones continúan.





















