En un movimiento significativo que subraya la intensificación de la batalla geopolítica sobre la inteligencia artificial, China bloqueó la adquisición de la startup de inteligencia artificial Manus por parte de Meta Platforms. La decisión, emitida por la Comisión Nacional de Reforma y Desarrollo (NDRC) de China, exige que todas las partes involucradas se retiren del acuerdo.
Si bien la NDRC no nombró explícitamente a Meta, la empresa matriz de Facebook e Instagram, la medida detiene directamente la integración de uno de los actores de “IA autónoma” más prometedores en el ecosistema de Meta.
El ascenso de Manus: un momento de “búsqueda profunda”
Manus se ha convertido recientemente en un punto focal en la carrera global de la IA. Considerada como una sucesora potencial del impulso generado por DeepSeek, la startup obtuvo una atención masiva al presentar lo que llama la “primera IA totalmente autónoma del mundo”.
A diferencia de los chatbots estándar, el agente de IA “de uso general” de Manus está diseñado para ejecutar tareas complejas de varios pasos de forma independiente, como por ejemplo:
– Programación de videojuegos.
– Análisis de las tendencias del mercado de valores.
– Planificación de itinerarios de viaje complejos.
– Gestión de transacciones inmobiliarias.
Aunque Manus tiene su sede en Singapur y raíces chinas, su ADN tecnológico es lo que llamó la atención de los gigantes tecnológicos estadounidenses. Meta tenía la intención de utilizar Manus para reforzar sus propias ofertas de inteligencia artificial en sus plataformas de redes sociales.
Seguridad nacional versus expansión global
La intervención de Beijing destaca una tendencia creciente: el tratamiento del talento de inteligencia artificial y la propiedad intelectual de alto nivel como activos fundamentales de seguridad nacional.
A pesar de las garantías de Meta de que la adquisición daría lugar a que “no continuaran los intereses de propiedad china” y que Manus cesaría sus operaciones dentro de China, Beijing se mantuvo escéptico. El escrutinio regulatorio se intensificó a principios de este año, luego de informes de que a los ejecutivos de Manus se les impidió salir de China mientras se revisaba el acuerdo.
Por qué esto es importante:
Este bloqueo no es simplemente un obstáculo regulatorio; es una señal estratégica. Al detener la transferencia de Manus, China está indicando su intención de evitar la “fuga de cerebros” y la migración hacia el exterior de capacidades tecnológicas avanzadas. Esta medida refleja las tácticas utilizadas por Estados Unidos, como controles de exportaciones y restricciones a la inversión, creando un ciclo recíproco de proteccionismo tecnológico.
Una fricción geopolítica creciente
El momento de la prohibición es particularmente notable, ya que se produjo pocas semanas antes de una reunión planificada entre el presidente estadounidense Donald Trump y el líder chino Xi Jinping. La decisión sugiere que China está dispuesta a “jugar duro” para proteger su industria nacional de tecnología profunda, incluso cuando las empresas intentan eludir los vínculos locales a través de centros de terceros como Singapur.
Meta ha sostenido que la transacción “cumplió plenamente con la ley aplicable” y expresó optimismo sobre una resolución de la investigación. Sin embargo, la realidad actual es un cese total de la fusión.
“China está mostrando al mundo que está dispuesta a jugar duro cuando se trata de talentos y capacidades de IA”, señaló Lian Jye Su, analista jefe de Omdia.
Conclusión
El bloqueo del acuerdo Meta-Manus marca un punto de inflexión en el panorama global de la IA, lo que indica que la era de las adquisiciones tecnológicas transfronterizas sin interrupciones está siendo reemplazada por una estricta supervisión de la seguridad nacional. Es probable que esta medida disuada a otros gigantes tecnológicos estadounidenses de buscar nuevas empresas de origen chino, fragmentando aún más la industria mundial de la IA.
