Grammarly, el popular asistente de escritura, lanzó recientemente una función llamada “Revisión de expertos” que sugiere falsamente que los comentarios sobre la escritura provienen de autores, pensadores e incluso periodistas de renombre. La herramienta, lanzada en agosto de 2025, presenta sugerencias generadas por IA como si se originaran desde la perspectiva de figuras como Kara Swisher o Timnit Gebru, a pesar de no tener ninguna participación o permiso real de estas personas.
Cómo funciona la función
Expert Review aparece como una barra lateral dentro de la interfaz de Grammarly, lo que permite a los usuarios ver revisiones enmarcadas como consejos de expertos en la materia. Publicaciones como Wired y The Verge han demostrado que esta función citará a escritores y periodistas de medios como Bloomberg, The New York Times y más, sin indicación de que estas personas respaldaron o contribuyeron a la herramienta.
La ilusión de la autoridad
Cuando fue probada por TechCrunch, la herramienta sugirió agregar consideraciones éticas “como Casey Newton” o “plantear la pregunta más importante sobre la responsabilidad” como lo haría Timnit Gebru. Esto resalta un problema central: la característica fabrica autoridad al mencionar a figuras prominentes sin su consentimiento. La propia explicación de Grammarly, transmitida a The Verge por el vicepresidente de Producto Alex Gay, justifica esto afirmando que los expertos están “disponibles públicamente y ampliamente citados”.
La realidad detrás de las afirmaciones
La guía del usuario de Grammarly aclara que estas referencias son puramente informativas y no implican ninguna afiliación con los expertos mencionados. Sin embargo, esta distinción contribuye poco a abordar la impresión engañosa que crea la característica. Como señaló el historiador C.E. Aubin a Wired, estas no son reseñas genuinas de expertos porque no hay expertos reales involucrados en su creación.
La característica es fundamentalmente engañosa porque aprovecha la credibilidad de profesionales conocidos para mejorar el producto de Grammarly sin proporcionar experiencia legítima. La falta de transparencia y el respaldo implícito plantean dudas sobre las tácticas de marketing de la empresa y la ética de la asistencia en redacción impulsada por la IA.





















