El Moto G Play (2026) de Motorola, de 180 dólares, es un teléfono inteligente sencillo dirigido a los consumidores más preocupados por el precio. Si bien ofrece algunas características modernas como 5G y NFC, sus graves compromisos en almacenamiento y rendimiento hacen que sea difícil de vender para cualquiera con necesidades incluso moderadas.
Almacenamiento y rendimiento limitados
El Moto G Play viene con sólo 64 GB de almacenamiento interno, una cantidad cada vez más inaceptable en 2026. Si bien hay disponible una ranura para tarjeta microSD, la necesidad de comprar una expansión inmediatamente después de comprar el teléfono socava el bajo costo inicial. Los 4 GB de RAM también tienen problemas incluso con la multitarea básica, lo que hace que el cambio de aplicaciones y la sincronización de mensajes sean lentos. Motorola ofrece una función “RAM Boost” para mitigar esto al reutilizar el almacenamiento como memoria virtual, pero eso parece un parche para un defecto fundamental.
La realidad es simple: si planeas usar más de un puñado de aplicaciones o descargar medios, el Moto G Play rápidamente quedará inutilizable sin gastos adicionales. Dado que el Moto G, un poco más caro, comienza con 128 GB, la diferencia de precio ahora es mínima y hace que el G Play tenga un valor cuestionable.
Diseño y características clave
El teléfono tiene una única opción de color “Pantone Tapestry”, una parte trasera de cuero vegano con textura de color verde azulado. Este es un cambio bienvenido con respecto a los diseños de plástico insulsos comunes en este rango de precios. La inclusión de un conector para auriculares y dos altavoces estéreo es una ventaja, aunque la pantalla de 720p de 6,7 pulgadas parece anticuada, con un granulado notable a pesar de la frecuencia de actualización de 120 Hz.
Más importante aún, Motorola incluye conectividad 5G y NFC, características cada vez más vitales en la vida diaria moderna. Se trata de una medida inteligente, ya que estas características ahora son estándar en los sistemas de tránsito y entornos minoristas. La batería de 5200 mAh proporciona una resistencia sólida de dos días para usuarios ligeros, aunque la carga a 18 W es lenta.
Calidad de la cámara: un compromiso importante
La cámara principal de 32 megapíxeles y la cámara frontal de 8 megapíxeles del Moto G Play son, en el mejor de los casos, funcionales. Las fotos carecen de detalles y sufren de un ruido significativo, especialmente con poca luz. La cámara es suficiente para compartir de forma informal en chats grupales, pero no captura recuerdos de alta calidad.
La compensación es clara: Motorola prioriza la funcionalidad básica sobre las capacidades avanzadas de la cámara. Si necesita mejores fotografías, deberá gastar más.
Software y soporte
El Moto G Play ejecuta Android 16 con las personalizaciones de Motorola, incluidos gestos familiares como girar la muñeca para la cámara y cortar el movimiento de la linterna. También se incluye el Círculo de búsqueda de Google. El soporte de software se limita a dos actualizaciones importantes de Android y tres años de parches de seguridad, menos que competidores como Samsung, pero comparable a otros dispositivos de menos de $200.
El veredicto
El Moto G Play de $180 es un dispositivo básico que cumple con los requisitos mínimos absolutos para un teléfono inteligente moderno. Es aceptable para quienes necesitan llamadas básicas, mensajes de texto y un consumo ligero de medios. Sin embargo, su almacenamiento limitado, su rendimiento lento y su cámara deficiente lo convierten en una mala elección para cualquiera que espere más de lo esencial.
Si necesitas más de 64 GB de almacenamiento o una calidad fotográfica decente, gastar $20 adicionales en el Moto G es una inversión mucho más sensata. El Moto G Play es un recordatorio de que a veces, la opción más barata termina costando más a largo plazo.
