Meta ha detenido temporalmente sus planes de expandir las ventas de sus gafas inteligentes Ray-Ban Display al Reino Unido, Francia, Italia y Canadá. La compañía cita una demanda abrumadora y existencias limitadas como las principales razones del retraso. Originalmente programada para principios de 2026, la disponibilidad internacional ahora es incierta ya que Meta prioriza el cumplimiento de los pedidos existentes en EE. UU., algunos de los cuales actualmente se extienden hasta finales de 2024.
El desafío de la oferta
Esta pausa no es una señal de problemas, sino más bien un reconocimiento de que el hardware de primera generación siempre enfrenta limitaciones de producción. Según el director de investigación de IDC, Ramón Llamas, mantener bajos los volúmenes iniciales permite a Meta solucionar errores y refinar el producto antes de ampliarlo.
Las gafas Ray-Ban Display, con un precio de 800 dólares, destacan por su pantalla en miniatura integrada y su controlador de banda neuronal. Scott Stein de CNET los describió como “impresionantes”, pero también destacó que todavía se sienten como un producto en etapa inicial.
El mercado de gafas inteligentes se calienta
El retraso llega en un momento en que las gafas inteligentes están ganando terreno. Se espera que empresas como Google (con Project Aura) y Apple entren pronto en el mercado, intensificando la competencia. La línea Ray-Ban de Meta ya ha establecido una posición sólida, pero mantener el impulso requiere una gestión cuidadosa de la oferta y la expansión internacional.
Nuevas funciones en proceso
A pesar de la pausa en el lanzamiento, Meta sigue avanzando con mejoras de software. Se dieron a conocer dos características clave en CES 2026 : un teleprompter para asistencia de voz discreta y escritura a mano EMG, que permite a los usuarios escribir en superficies con los dedos y convertirlo en texto digital para aplicaciones de mensajería como WhatsApp y Facebook Messenger.
Por qué esto es importante
Las gafas Ray-Ban Display representan un paso hacia la realidad aumentada convencional. Si bien la tecnología aún no es perfecta, la demanda sugiere que existe un apetito real por la informática portátil. La decisión de Meta de frenar la expansión internacional no es un revés, sino una medida calculada para garantizar el control de calidad y evitar problemas de escala. Como señala el analista Daniel Burrus, navegar por las regulaciones, certificaciones y servicios internacionales agrega complejidad al proceso.
En última instancia, esta pausa resalta los desafíos de llevar tecnología de punta a un mercado global. La fuerte respuesta a la pantalla Ray-Ban sugiere que a pesar de estos obstáculos, el futuro de las gafas inteligentes sigue siendo brillante.
