La Organización Mundial del Comercio (OMC) ha advertido que una intensificación del conflicto en Medio Oriente podría deprimir significativamente el comercio y el crecimiento económico global, y que el aumento de los precios de la energía y las interrupciones en la cadena de suministro plantean riesgos inmediatos. La advertencia se produce cuando la OMC ya pronostica un crecimiento comercial más débil en los próximos años, pero la situación en Medio Oriente añade una nueva capa de incertidumbre.
Desaceleración comercial proyectada
La OMC ahora estima que el comercio mundial de bienes crecerá solo 1,9% en 2026, una fuerte desaceleración del crecimiento previsto del 4,6% en 2025. Esta desaceleración ya se esperaba debido a factores como los efectos persistentes de los aranceles del expresidente Trump y un posible enfriamiento de la demanda de chips de inteligencia artificial (IA) de alta gama. Sin embargo, un conflicto prolongado en Oriente Medio podría recortar el crecimiento del comercio en otros 0,5 puntos porcentuales si los precios del petróleo y el gas siguen elevados.
Los precios de la energía como factor de riesgo clave
La principal preocupación se centra en los altos precios sostenidos de la energía. La Directora General de la OMC, Ngozi Okonjo-Iweala, enfatizó que los aumentos prolongados de los costos de la energía aumentarían los riesgos para el comercio mundial, lo que podría generar inseguridad alimentaria y una mayor presión financiera sobre los consumidores y las empresas de todo el mundo.
La situación es especialmente precaria porque el comercio global ha mostrado resiliencia en otras áreas, beneficiándose de la fuerte demanda relacionada con la IA y la relativa falta de aranceles de represalia en respuesta a restricciones comerciales anteriores. Pero el conflicto de Oriente Medio introduce una nueva variable con consecuencias de amplio alcance.
Posibles ventajas e incertidumbres
La OMC señala que una resolución rápida del conflicto y un gasto fuerte y continuo en IA podrían mejorar las perspectivas comerciales. Sin embargo, el riesgo de una escalada es real y las consecuencias económicas de una inestabilidad prolongada podrían ser graves.
La advertencia de la OMC subraya la interconexión de la economía global, donde los conflictos regionales pueden rápidamente convertirse en obstáculos más amplios para el comercio y el crecimiento. La dependencia de los suministros energéticos de Oriente Medio convierte a la región en un punto crítico para la estabilidad económica mundial.
El informe sirve como recordatorio de que las tensiones geopolíticas pueden alterar incluso las tendencias económicas más resistentes.
